El FBI está investigando ataques cibernéticos recientes a sistemas de agua en Michigan y Minnesota, que afectaron a nueve sistemas en Michigan y más de 30 en Minnesota. A pesar de estos incidentes, los funcionarios han confirmado que todos los sistemas están funcionando de manera segura y no representan preocupaciones para la salud pública. Dale George, director de comunicaciones del Departamento de Medio Ambiente, Grandes Lagos y Energía de Michigan, informó que los problemas fueron rápidamente atendidos por operadores locales después de las alertas federales sobre posibles manipulaciones en la tecnología de los sistemas de agua.
El origen de los ataques está siendo investigado, en coincidencia con las advertencias de agencias federales sobre hackers iraníes que apuntan a infraestructuras críticas, específicamente sistemas de agua y de aguas residuales. Aunque el FBI no ha identificado a ningún sospechoso, ha declarado que está trabajando activamente para salvaguardar estas infraestructuras críticas de diversas amenazas cibernéticas.
Las autoridades de Minnesota informaron que los sistemas afectados experimentaron actividades maliciosas relacionadas con la tecnología utilizada para el monitoreo y control remoto, aunque esto no interrumpió necesariamente los servicios de agua para los residentes. Un incidente notable ocurrió en Braham, Minnesota, donde un ciberataque dejó temporalmente fuera de servicio la planta de agua sin comprometer la calidad del agua.
El presidente Donald Trump insinuó recientemente que Minnesota era responsable de los ataques, una afirmación que fue desmentida por el gobernador Tim Walz, quien afirmó que Trump estaba al tanto de los verdaderos culpables. Los ataques digitales a infraestructuras locales, como instalaciones de agua y de atención médica, son cada vez más comunes, especialmente debido a las vulnerabilidades que presentan los recursos limitados para las actualizaciones de ciberseguridad.
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